“Yo no fui el único”: explosivo comunicado de Bryant Naranjo deja bajo sospecha al gobernador Juan Miguel Galvis y a la campaña de Jesús “Chucho” Bedoya

Last Updated: marzo 7, 2026By

Un verdadero terremoto político sacude al Quindío luego del comunicado público del exsecretario de Agricultura Bryant Stiven Naranjo Raigoza, quien no solo reconoce decisiones que hoy son objeto de escándalo, sino que deja en el ambiente serias dudas sobre el papel que habrían tenido figuras clave del poder político departamental.

En su declaración, Naranjo asegura que los hechos que hoy lo tienen en el centro de la polémica —entre ellos el empeño de una camioneta oficial y negocios inmobiliarios cuestionados— no ocurrieron en el vacío, sino en medio de presiones políticas y compromisos económicos adquiridos durante la campaña que llevó a Juan Miguel Galvis a la Gobernación del Quindío.

Según el exfuncionario, durante ese proceso político se le hicieron promesas de contratos millonarios, especialmente en entidades como PROYECTA y en la Secretaría del Interior, por valores cercanos a los 25 mil millones de pesos. Promesas que, asegura, lo llevaron a asumir deudas confiando en que esos acuerdos se cumplirían.

Pero, según su relato, esos contratos nunca llegaron.

La situación habría escalado aún más cuando, según Naranjo, se le pidió renunciar a la Secretaría de Agricultura para convertirse en coordinador político de la campaña a la Cámara de Representantes de Jesús Armando Bedoya, conocido como “Chucho”. A cambio —dice— se le habría prometido un salario equivalente al que recibía como secretario, compromiso que tampoco se habría cumplido.

Ante esa crisis económica, el exfuncionario afirma que buscó recursos para cumplir compromisos financieros y apoyar actividades políticas, decisiones que —según deja entrever— no eran desconocidas para personas cercanas a la campaña.

Uno de los puntos más delicados del comunicado tiene que ver con el empeño de una camioneta adscrita a la Secretaría del Interior, cuyos recursos, de acuerdo con su versión, habrían sido utilizados para cubrir obligaciones y financiar reuniones políticas vinculadas a la campaña del Centro Democrático a la Cámara.

Naranjo también menciona que parte de esos recursos habrían sido entregados al entonces secretario del Interior, Jaime Andrés Pérez, conocido como “Lucas”, con el objetivo de evitar inconvenientes en el proceso de empalme administrativo.

Aunque el exsecretario asegura asumir su responsabilidad, su comunicado deja un mensaje que hoy genera ruido en el panorama político del departamento:

“No fui el único que tomó decisiones ni el único que conocía lo que estaba pasando”, afirma, insinuando que dentro del proyecto político había más personas al tanto de las situaciones que hoy se investigan.

El documento también menciona reuniones con personas vinculadas a la campaña y a la administración departamental, lo que alimenta las suspicacias sobre el grado de conocimiento que habrían tenido figuras cercanas al poder.

Mientras tanto, el gobernador Juan Miguel Galvis y el candidato a la Cámara Jesús “Chucho” Bedoya quedan inevitablemente bajo la sombra de la duda en medio de este escándalo que sigue creciendo.

Por ahora, Naranjo asegura estar dispuesto a colaborar con las autoridades y revelar todo lo que sabe. Incluso afirma haber tenido que salir del departamento por presiones y amenazas.

En medio de este nuevo capítulo del escándalo político, una pregunta comienza a retumbar entre los quindianos:

¿Bryant Naranjo está cayendo solo… o apenas está empezando a hablar?