«Solo recogen café… pero también cultivan historia»: Mujeres de Armenia responden con altura a Westcol
as recientes declaraciones del influencer Westcol, en las que afirmó que “las mujeres de Armenia solo saben coger café”, han desatado una ola de reacciones en redes sociales, especialmente por parte de mujeres quindianas que no solo alzaron su voz, sino que también demostraron con argumentos y orgullo lo que representan.
Una de las respuestas más destacadas fue la de la creadora de contenido Fay Franco, quien con elegancia y firmeza le recordó al país que “las mujeres de Armenia no solo recogen café, también cosechan respeto, levantan hogares y cultivan historia.”
VIDEO https://www.facebook.com/reel/708109175455989
El comentario de Westcol fue considerado despectivo por gran parte de la ciudadanía, y diversos sectores sociales y culturales lo han rechazado por perpetuar estereotipos que invisibilizan el rol integral de la mujer quindiana.
Una tierra de mujeres valientes
Desde las fincas cafeteras hasta las aulas, empresas, escenarios culturales y espacios de liderazgo, las mujeres de Armenia han construido con esfuerzo el desarrollo del Quindío, un departamento que ha sido forjado con manos femeninas laboriosas, inteligentes y resilientes.
“No somos solo recolectoras de café, somos sembradoras de sueños, forjadoras de futuro y portadoras de identidad”, afirmó otra joven quindiana en redes sociales, acompañando su mensaje con fotografías de mujeres liderando proyectos sociales, académicos y empresariales en la región.
Una respuesta que dignifica
La frase de Fay Franco ha sido compartida miles de veces, convertida en lema y símbolo de orgullo para quienes reconocen que el trabajo en el campo, lejos de ser motivo de burla, es sinónimo de dignidad, valentía y herencia cultural.
Con esta respuesta, las mujeres de Armenia demostraron que no se trata solo de defenderse de un comentario fuera de lugar, sino de reivindicar el valor de una tierra donde el café se recoge con amor, pero donde también se siembran valores, se crían generaciones y se preserva la esencia de un país.

