Se fractura el liberalismo: César Gaviria no logró alinear a su partido detrás de Paloma Valencia
Lo que parecía una jugada política clave del expresidente César Gaviria para consolidar el respaldo liberal a la candidatura presidencial de Paloma Valencia terminó convirtiéndose en una nueva muestra de división interna dentro del Partido Liberal.
Aunque el exmandatario movió fichas para acercar a varios sectores de la colectividad a la campaña de la candidata de derecha, importantes dirigentes liberales decidieron tomar distancia y se negaron a cerrar filas alrededor de esa propuesta política, dejando en evidencia una fractura que hoy sacude a una de las fuerzas tradicionales más influyentes del país.
Entre quienes marcaron distancia están congresistas y líderes regionales que optaron por respaldar otras candidaturas presidenciales, argumentando profundas diferencias ideológicas y rechazando una eventual alianza con sectores cercanos al uribismo.
La falta de consenso dejó claro que la influencia de César Gaviria dentro de su propio partido ya no tiene el peso de otros años. Lo que buscaba ser una demostración de control político terminó mostrando un liberalismo fragmentado, con dirigentes tomando caminos distintos y priorizando cálculos electorales propios.
Uno de los golpes más significativos para esa estrategia fue la decisión de varios líderes de apartarse de cualquier respaldo a Valencia y acercarse a otros proyectos presidenciales, debilitando el intento de construir una gran coalición de centroderecha.
Este episodio confirma que el panorama electoral de 2026 sigue marcado por reacomodos, tensiones y alianzas frágiles, mientras los partidos tradicionales enfrentan cada vez más dificultades para mantener cohesionadas sus bases.
La señal política es contundente: Gaviria quiso imponer línea, pero una parte importante del liberalismo simplemente le dijo no.

