«Se acabó la fiesta»: Gobierno entrante anuncia fuerte recorte del gasto público y revisión del presupuesto nacional
El ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, confirmó que el gobierno entrante iniciará un profundo ajuste fiscal con el objetivo de enfrentar la difícil situación de las finanzas públicas del país. Entre las primeras medidas estará la reducción del tamaño del Estado, la revisión del Presupuesto General de la Nación y un estricto control del gasto público.
Durante una entrevista en Blu Radio, Gómez aseguró que el país ya no cuenta con margen para seguir aumentando el gasto estatal y lanzó un mensaje contundente:
«La fiesta se acabó porque se acabó el espacio.»
El nuevo jefe de la cartera de Hacienda explicó que el Gobierno revisará el presupuesto vigente de 2026 para encontrar recursos y anunció que el presupuesto de 2027 crecerá por debajo de la inflación, como parte de un plan de austeridad.
Menos ministerios y reducción del Estado
Dentro de las propuestas también está la disminución del aparato estatal. Según el ministro designado, el país no tiene capacidad para sostener el número actual de ministerios ni el crecimiento de sus nóminas.
Aunque todavía no se ha definido cuáles entidades serán objeto de los recortes, el gobierno adelantó que buscará reducir significativamente el tamaño del Estado.
¿Habrá reforma tributaria?
Gómez criticó la reforma tributaria que prepara el gobierno saliente, calificándola como una consecuencia del deterioro de las finanzas públicas. Sin embargo, no descartó presentar una nueva reforma durante la próxima administración, aunque afirmó que estaría enfocada en incentivar el crecimiento económico y la inversión, más que en cubrir el déficit fiscal.
Cambio en la política energética
Otro de los anuncios fue el regreso a la exploración y explotación de hidrocarburos como parte de la estrategia energética del nuevo gobierno. El ministro sostuvo que fortalecer la producción de energía será fundamental para impulsar la economía nacional.
Con estas medidas, el gobierno de Abelardo de la Espriella comienza a delinear una política económica basada en la austeridad, el recorte del gasto público y la reorganización del Estado, en medio de un complejo panorama fiscal para Colombia.

