Sandra Muñoz, la “dama de hierro” del MinTrabajo que puso freno a escándalos de acoso en medios
En medio del escándalo nacional por denuncias de acoso laboral y sexual en importantes medios de comunicación, la viceministra de Relaciones Laborales, Sandra Muñoz, se ha convertido en una de las figuras clave del Gobierno al liderar acciones contundentes contra estas prácticas.
La funcionaria, reconocida por su carácter firme, encabezó inspecciones en empresas como Caracol Televisión y RTVC, donde se investigan presuntos casos de acoso que han sacudido al sector periodístico en Colombia. Estas acciones hacen parte de un plan nacional impulsado por el Ministerio del Trabajo para garantizar entornos laborales seguros y libres de violencia.
Durante las visitas, el equipo del Ministerio evidenció fallas estructurales en la prevención y atención de denuncias. En el caso de Caracol, se identificaron conductas reiteradas de acoso, así como un preocupante subregistro de denuncias debido al temor de las víctimas a posibles represalias .
Ante este panorama, Muñoz ordenó medidas inmediatas de protección, incluyendo acompañamiento jurídico y psicológico para las víctimas, así como la implementación de políticas de no revictimización. Además, exigió a las empresas reforzar sus protocolos internos y garantizar que los casos sean debidamente investigados.
Las inspecciones no se limitaron a un solo medio. El Ministerio extendió su vigilancia a otras organizaciones como RCN y RTVC, con el objetivo de identificar riesgos similares y promover cambios estructurales en toda la industria .
Este proceso se da en un contexto de creciente visibilidad de denuncias en el país, impulsadas por movimientos como el #MeTooColombia, que han permitido que decenas de mujeres periodistas expongan situaciones de acoso que durante años permanecieron en silencio.
La actuación de Sandra Muñoz ha sido clave para marcar una postura institucional de “cero tolerancia” frente al acoso laboral y sexual, enviando un mensaje claro tanto a empleadores como a trabajadores: las denuncias deben ser atendidas y los derechos laborales respetados sin excepción.

