Quindío no es noticia por desarrollo, sino por las piruetas del Gobernador y su gabinete
Resulta paradójico como la campaña de Jesús Bedoya a la Cámara de Representantes pretende tapar el sol con un dedo y, peor aún, pensar que los quindianos son personas ignorantes.
Cuando Brayant Naranjo dejó la Gobernación lo hizo para sumarse a las toldas de esa campaña, todos los saben; y al interior de esta colectividad se celebró esta adhesión con bombos y platillos. Sí, TODOS nos acordamos.
Luego del escándalo de la camioneta pública empeñada por el señor Naranjo, Bedoya, candidato a la Cámara por el Centro Democrático, salió a decir que no, que jamás había estado Brayant Naranjo en su campaña, creyendo que se nos había olvidado que lo anunció como un triunfo.
Ahora, gracias a que aún hay periodismo coherente con la doctrina, el escándalo llegó a oídos nacionales y es el Quindío, una vez, la comidilla del país por corrupción. Una vergüenza más dada en la campaña del señor Bedoya que, además, tiene bajo su equipo a la exgobernadora Sandra Paola Hurtado, destituida e inhabilitada y adivinen por qué: por casos de corrupción a nivel contractual.
SEÑOR BEDOYA, NO CREA QUE LOS QUINDIANOS SOMOS “PENDEJOS”.

