Ilva Myriam Hoyos asumirá Educación en medio de un fuerte debate por su trayectoria y posiciones sobre derechos

Last Updated: septiembre 5, 2026By

El Gobierno de Abelardo de la Espriella designó a la abogada Ilva Myriam Hoyos como nueva ministra de Educación, en reemplazo de Viviane Morales. Su llegada vuelve a poner sobre la mesa las discusiones sobre educación, derechos sexuales y reproductivos y diversidad.

El Ministerio de Educación tendrá una nueva cabeza. El presidente Abelardo de la Espriella anunció la designación de Ilva Myriam Hoyos como reemplazo de Viviane Morales, quien dejó el cargo tras argumentar que una situación familiar inesperada requería su atención inmediata.

Hoyos es abogada y doctora en Derecho y cuenta con una amplia trayectoria académica y en el sector público. Uno de los capítulos más relevantes de su carrera fue su paso por la Procuraduría General de la Nación como delegada para la defensa de los derechos de la infancia, la adolescencia y la familia, durante la administración del entonces procurador Alejandro Ordóñez.

Precisamente, esa relación profesional con Ordóñez y sus posiciones públicas en temas relacionados con el aborto y las políticas de género han generado reacciones frente a su llegada al Ministerio.

Durante su paso por la Procuraduría, Hoyos mantuvo una postura crítica frente a la interrupción voluntaria del embarazo y protagonizó una controversia judicial relacionada con declaraciones sobre anticoncepción de emergencia y aborto. En 2012, la Corte Constitucional ordenó una rectificación pública de algunas de sus afirmaciones.

Su trayectoria también está vinculada con instituciones y organizaciones de orientación católica. Fue asesora del Pontificio Consejo para la Familia y del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), además de desempeñarse en cargos académicos y jurídicos.

Un nombramiento que genera expectativa

La llegada de Hoyos ocurre en un momento particularmente sensible para el sector educativo. Durante las últimas semanas, el Gobierno ha abierto discusiones alrededor de los contenidos escolares, la educación sexual y lo que algunos sectores políticos denominan “ideología de género”.

Por eso, su nombramiento ha generado críticas y cuestionamientos desde sectores de oposición, que consideran que su trayectoria representa una continuidad de posiciones conservadoras dentro del Gobierno.

El reto de la nueva ministra será trasladar su experiencia jurídica y académica a una cartera que enfrenta asuntos como la recuperación de infraestructura educativa, las condiciones de los estudiantes afectados por el terremoto de agosto y las discusiones sobre los contenidos que reciben niños y jóvenes en las instituciones educativas.

Con su llegada, el Ministerio de Educación vuelve a quedar en el centro de una discusión que va más allá de la administración de la cartera: qué modelo educativo impulsará el Gobierno y qué papel tendrán en las aulas los debates sobre familia, género, derechos sexuales y reproductivos.