Gobierno pone freno a nuevo examen para sacar la licencia de conducción y evita aumento en el trámite
Los conductores tendrán que esperar para saber si finalmente entrará en funcionamiento el nuevo modelo de evaluación que podía encarecer considerablemente el costo de obtener el pase.
El proceso para obtener o recategorizar una licencia de conducción en Colombia no tendrá, por ahora, el cambio que estaba previsto para septiembre. El Ministerio de Transporte decidió aplazar la entrada en funcionamiento de los Centros de Apoyo Logístico de Evaluación, conocidos como CALE, mientras se revisan las condiciones jurídicas, operativas y económicas del modelo.
La decisión fue adoptada por la ministra de Transporte, Elsa Noguera, quien ordenó suspender temporalmente la implementación del sistema. La medida representa un alivio para los ciudadanos, debido a que la incorporación de los nuevos exámenes podía incrementar de manera importante el valor que actualmente pagan los aspirantes.
¿Qué iba a cambiar?
Con el nuevo esquema, las personas que quisieran obtener su licencia por primera vez o realizar una recategorización tendrían que presentar evaluaciones teóricas y prácticas en los CALE, además de cumplir con el proceso habitual de formación en un Centro de Enseñanza Automovilística.
La prueba teórica contemplaba 40 preguntas de selección múltiple: 28 relacionadas con los conocimientos adquiridos durante la formación y otras 12 enfocadas en comportamiento y seguridad vial.
La evaluación práctica, por su parte, incluiría maniobras como arranque, frenado y parqueo, además de una prueba de conducción directamente en vía.
El costo fue uno de los principales cuestionamientos
Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue el impacto económico que tendría el nuevo sistema. De acuerdo con las estimaciones conocidas, el costo total para obtener una licencia podía pasar de alrededor de $1,4 millones a más de $2,2 millones, lo que significaría un incremento cercano a los $800.000.
Precisamente, la ministra Noguera señaló que antes de trasladar nuevos cobros a los ciudadanos era necesario determinar si estos realmente estaban justificados y si contribuirían de manera efectiva a reducir los accidentes de tránsito.
También revisarán contrato con la UNAD
La suspensión no solo contempla analizar el funcionamiento de los CALE. El Ministerio también revisará el contrato celebrado con la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), entidad encargada de operar el esquema.
El acuerdo tenía una proyección de 20 años y, según las estimaciones del Gobierno, el modelo podía generar movimientos económicos cercanos a los $20 billones durante ese periodo, principalmente a través de los cobros realizados a quienes presentaran las evaluaciones.
La selección de la UNAD también ha sido objeto de cuestionamientos y acciones jurídicas por parte de otras instituciones de educación superior que manifestaron su interés en participar.
La medida queda en revisión
Por ahora, los CALE no comenzarán a operar como requisito obligatorio. El Ministerio de Transporte tendrá un periodo para revisar la legalidad del modelo, sus costos, la capacidad de operación y el verdadero impacto que tendría sobre la seguridad vial.
Mientras se adelanta ese análisis, los ciudadanos podrán continuar realizando el proceso para obtener su licencia bajo las condiciones actualmente vigentes.
El Gobierno deberá decidir posteriormente si modifica el esquema, lo mantiene con ajustes o determina que no es viable implementarlo en las condiciones planteadas.

