Gobernador fantasma, pero experto en sabotear: otra tutela contra EPQ llega al Consejo de Estado
En un nuevo capítulo del pulso político que ha librado el gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis, contra la autonomía institucional de Empresas Públicas del Quindío (EPQ), su ficha política y excandidata a la gerencia, Ángela María Agudelo Rodríguez, acaba de radicar una nueva acción de tutela ante el Consejo de Estado, en un intento por reversar la elección del actual gerente de la entidad, José Alejandro Guevara.
La tutela, presentada ante la Sección Segunda del Consejo de Estado, alega la supuesta vulneración de derechos fundamentales al debido proceso, al acceso a cargos públicos y a la administración de justicia. Sin embargo, el documento deja en evidencia que se trata de una nueva maniobra jurídica que desconoce abiertamente los estatutos internos de EPQ, los cuales fueron respetados en el proceso de elección del gerente, según confirmó una reciente sentencia del consejo de estado, que ya había fallado en contra de los argumentos del gobernador y su equipo.
En su demanda, Agudelo Rodríguez sostiene que la elección de Guevara fue irregular por haberse conformado una «asamblea de alcaldes» que redujo la lista de aspirantes de 15 a una terna. Alega que dicha instancia no existe dentro del organigrama ni los estatutos de EPQ, y que su participación vulneró el procedimiento legalmente establecido.
No obstante, lo que no menciona la tutelante, es que el proceso fue avalado por la Junta Directiva de EPQ, órgano legítimamente facultado para tomar la decisión final, y que el mismo cumplió con la convocatoria pública, evaluación de candidatos y elección conforme al artículo 54 de los estatutos de la empresa.
Además, resulta llamativo que, tras no prosperar una primera tutela ni las recusaciones contra varios alcaldes (entre ellos los de Montenegro, Quimbaya y Circasia), la Gobernación siga insistiendo en acciones judiciales que más parecen motivadas por intereses políticos que por una real búsqueda de justicia.
Un gobernador ausente, pero presente para sabotear
A esto se suma un hecho que la ciudadanía no ha dejado pasar por alto: lo que va del gobierno de Juan Miguel Galvis ha sido un periodo vacío de gestión, sin proyectos concretos, sin obras visibles y sin avances reales en beneficio del Quindío. Muchos ciudadanos afirman con sarcasmo que “parece que no tuviéramos gobernador”, y lo poco que se conoce de su administración está relacionado con disputas políticas y persecuciones institucionales.
Lo más grave es que, en lugar de aportar, el gobernador se ha dedicado a ponerle piedras en el camino al desarrollo de una de las empresas más visibles y valoradas del departamento, Empresas Públicas del Quindío, una entidad que ha recuperado su prestigio y hoy es reconocida en todo el territorio gracias a la buena gestión de su actual gerente, José Alejandro Guevara.
Mientras el Quindío clama por liderazgo y gestión, Galvis gasta tiempo y recursos en obstaculizar una empresa que ha demostrado eficiencia, legalidad y compromiso con la región. La ciudadanía observa con decepción cómo un gobernador ausente pretende entorpecer lo que otros sí han hecho bien.
Una estrategia desgastada
Lo que para muchos sectores se perfila como un intento desesperado por imponer una ficha cercana al gobernador, ya ha tenido eco en fallos anteriores que han desestimado los argumentos jurídicos esgrimidos por su equipo. Aun así, la narrativa del «todo vale» parece seguir siendo la apuesta del mandatario, quien ha mantenido una actitud confrontativa y poco democrática frente a las decisiones legítimas de entidades públicas descentralizadas.
La ciudadanía y los entes de control observan con preocupación este tipo de maniobras, que desgastan el aparato judicial y ponen en tela de juicio la institucionalidad del departamento. Mientras tanto, EPQ continúa operando bajo la dirección de José Alejandro Guevara, elegido con el respaldo mayoritario de la Junta Directiva y conforme a los procedimientos internos.

