Coliseo La Patria: el “monumento vivo” al olvido de la Gobernación del Quindío
El Coliseo del barrio La Patria en Armenia parece haberse convertido en el mejor museo al aire libre de lo que significa la palabra abandono oficial. Con una década de deterioro a cuestas, la comunidad ya no espera que la Gobernación del Quindío haga inversión alguna; más bien, algunos vecinos opinan que debería ser declarado patrimonio cultural… pero del descuido.
El techo amenaza con desplomarse, las cerchas parecen piezas de una escultura oxidada, y el moho avanza con más disciplina que cualquier deportista que alguna vez pisó la cancha múltiple. Los pisos y paredes, entre grietas y humedad, completan la obra maestra del desgobierno.
Ante tanta “eficiencia”, los habitantes del sector decidieron tomar cartas en el asunto: machete en mano, ellos mismos podan la maleza para evitar que ratas y culebras hagan del coliseo su verdadero estadio. Mientras tanto, Empresas Públicas de Armenia ayuda en lo que puede, aunque todos saben que el mantenimiento debería ser responsabilidad de la Gobernación.
Pero como en esta novela nada es tan simple, cuando un juez le recordó a la Gobernación que debía responder, esta decidió apelar… porque, claro, siempre es más fácil pasarle la pelota al municipio que asumir compromisos.
Hoy, los líderes comunitarios insisten en que el coliseo vuelva a ser un espacio para la gente y no una bodega de polvo, óxido y maleza. Mientras tanto, el barrio La Patria se pregunta si la gobernación alguna vez jugará en su equipo… o si seguirá mirando el partido desde la banca, dejando que el tiempo y la indiferencia sean los únicos ganadores.

