Benedetti celebró su cumpleaños 58 como una cumbre política en compañía del “alto gobierno petrista”
El ministro del Interior, Armando Benedetti, transformó su cumpleaños número 58 en un encuentro político de alto nivel. Celebrado en el lujoso Hotel Grand Hyatt —propiedad de Luis Carlos Sarmiento—, el evento sorprendió por su carácter estratégico, más allá de lo festivo.
Junto a su esposa, Adelina Guerrero, Benedetti precisó cuidadosamente la lista de invitados, dejando por fuera a figuras como Laura Sarabia y el pastor Saade, mientras enfatizaba su política de “sobriedad” en esta nueva etapa personal y política. La celebración tuvo un aire de “reinvención política”, distanciándose de su pasado en el Partido Liberal y en la U.
Al evento asistieron destacados miembros del gobierno petro-petrista, incluidos los ministros de Educación, Daniel Rojas; de Ambiente, Irene Vélez; y la influyente directora del Dapre, Angie Rodríguez. También estuvieron presentes el contralor Carlos Hernán Rodríguez y el procurador Gregorio Eljach, cuya presencia apuntaba a una puesta en escena cuidadosamente calculada.
La celebración no dejó de lado la diplomacia: el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos —quien actúa en calidad de embajador— asistió a la fiesta, lo que evidencia la necesidad de Benedetti de mantener relaciones armoniosas con actores internacionales.
Además, la fiesta incluyó toques festivos caribeños: música en vivo con Vetto Gálvez, El Mono Zabaleta, Son Callejero y el rey vallenato Fernando Rangel; junto con un gesto de reconocimiento hacia el mayor Nelson Colorado, jefe de seguridad de Benedetti, quien también celebró su cumpleaños ese mismo día.
El presidente Gustavo Petro llegó al hotel alrededor de las 11 p.m., acompañado del presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, y del ministro Daniel Rojas. También asistió Juliana Guerrero, viceministra de la Juventud, cuya presencia protagonizó titulares por cuestionamientos en torno a su hoja de vida.

