El cáncer que silenció a uno de los políticos más influyentes de Colombia
La política colombiana despidió este fin de semana a Germán Vargas Lleras, quien falleció en Bogotá a los 64 años luego de enfrentar durante varios años un complejo cuadro de salud relacionado con un tumor cerebral y cáncer.
El exvicepresidente permanecía alejado de la vida pública desde hace varios meses debido al deterioro físico que sufrió en el último año. Aunque continuó escribiendo columnas de opinión y participando ocasionalmente en actividades políticas, sus apariciones eran cada vez más limitadas.
Vargas Lleras construyó una extensa carrera en el Estado colombiano. Fue senador, ministro del Interior, ministro de Vivienda y vicepresidente durante el gobierno de Juan Manuel Santos. Desde esos cargos impulsó proyectos de infraestructura, programas de vivienda gratuita y obras viales que marcaron buena parte de su legado político.
Su vida también estuvo marcada por episodios violentos. En 2002 sufrió un atentado con un libro bomba que le causó graves heridas en una de sus manos, mientras que años después sobrevivió a otro ataque con explosivos en Bogotá. Ambos hechos fueron atribuidos a las extintas FARC y lo convirtieron en una de las figuras políticas más golpeadas por el conflicto armado.
Durante los últimos meses, distintos sectores políticos siguieron con atención la evolución de su estado de salud. Su muerte provocó mensajes de condolencia de dirigentes de diferentes corrientes ideológicas, incluidos expresidentes, congresistas y miembros de su partido, Cambio Radical.
En redes sociales, la noticia también generó fuertes debates y opiniones divididas sobre su legado político y su influencia dentro de la política nacional.

