Gobernador en entredicho: cuestionan control sobre funcionarios y situación del Hospital Mental de Filandia
Crece la controversia en el departamento del Quindío tras denuncias y evidencia en video que mostrarían a funcionarias públicas participando en actividades fuera de sus funciones durante horario laboral. El caso ha encendido críticas no solo contra las funcionarias señaladas, sino también contra la falta de control desde la administración departamental.
Las miradas apuntan especialmente a la Gobernación del Quindío, donde sectores ciudadanos cuestionan si realmente existe seguimiento al desempeño del personal o si algunos funcionarios actúan sin supervisión efectiva. La polémica también revive inquietudes sobre la situación interna del Hospital Mental de Filandia, ubicado en Filandia, particularmente en temas de atención, recurso humano y presencia institucional.
Según las denuncias, las funcionarias habrían sido vistas en actividades públicas en Montenegro en horas que corresponderían a su jornada laboral. Esto ha generado comentarios irónicos entre ciudadanos que señalan que, mientras se discuten problemas de salud mental y necesidades del sector, algunos servidores estarían lejos de sus responsabilidades.
El deber de cumplir horarios
En Colombia, el incumplimiento de horarios por parte de funcionarios públicos puede derivar en procesos disciplinarios ante la Procuraduría General de la Nación, además de sanciones administrativas que incluyen suspensiones o incluso destitución si se comprueba abandono de funciones o uso indebido del cargo.
Más que un caso puntual
Para algunos sectores, la situación va más allá de un hecho aislado y refleja una posible falta de liderazgo y control institucional. La pregunta que hoy se escucha en distintos espacios ciudadanos es directa:
¿El gobernador realmente conoce cómo están sus dependencias, sus hospitales y su personal, o simplemente nadie le está rindiendo cuentas?

